La Cappella di Santa Barbara está dedicada a la patrona de los soldados y artilleros, invocada para la protección frente a los peligros de armas y explosiones.

Su presencia en el corazón de la fortaleza pone de relieve la estrecha relación entre fe y vida militar.

Construida en el siglo XV durante las ampliaciones renacentistas promovidas por los Caetani, la capilla presenta un diseño sencillo y recogido, pensado para la meditación y la oración.

Este espacio sagrado era frecuentado por los soldados antes del combate y por los artilleros que patrullaban el camino de ronda.