El camino de ronda interior discurre a lo largo de un tramo de la muralla del castillo, entre la Torre di Ponente (Torre Oeste) y la Torre del Belvedere.

Permitía controlar las áreas internas de la fortaleza y desempeñaba un papel esencial en la vigilancia y la defensa.

A medida que los visitantes recorren este itinerario, pueden apreciar los principios de la ingeniería militar medieval y la organización del sistema defensivo.

Las estructuras almenadas y las vistas panorámicas sobre el pueblo y el paisaje circundante revelan las características que hicieron del castillo una fortaleza prácticamente inexpugnable.